la vida de tres niños no tiene precio. Ser responsable con una mascota, sí, 1500 euros

la vida de tres niños no tiene precio. Ser responsable con una mascota, sí, 1500 euros

Aunque tengo cierta edad y he podido, por el mismo motivo, observar la evolución de nuestras costumbres, no digo cultura, porque en algunos casos parece que en lugar de avanzar retrocedemos. He de hacer observar, por ello, que cada día encuentro más desigualdad social, no, solamente, entre personas, que mal está, dicho sea de paso, sino entre especies. En la medida que avanzan las guerras en el mundo y la pobreza y la explotación se arraiga en los países del tercer mundo, en la misma proporción aumenta el gasto en mascotas y animales de compañía en el primer mundo. No hace tanto que los animales estaban para ayudar en ciertas tareas a la que los hombres no podían llegar por si solos: los perros vigilaban el ganado o espacios grandes para preservarlos de ladrones o avisar a los dueños de la llegada del alguna persona ajena a la casa; los gatos para limpiar la casa de ratones, etc. En pocos casos se tenían, exclusivamente, como animales de compañía; la compañía por entonces la daban los vecinos que se visitaban unos a otros, o los abuelos que se quedaban hasta el final de su vida en sus casas atendidos por alguna hija con su prole, por lo general, ésta, numerosa. Y por último, el animal, apenas si representaba un gasto extra para el hogar, ya que se le alimentaba con la comida sobrante del día, por lo que, también, se generaban menos residuos orgánicos, es decir, menos basura. Dicho lo anterior, no es que desee que los animales desaparezcan de los hogares, porque en algunos casos es incluso deseable y beneficioso para las personas, especialmente para aquellas que viven solas, invidentes o para algunos tipos de enfermedades en los que se ha demostrado que la compañía de un animal ayuda a sanar o paliar la enfermedad. Pero en otros casos, el animal, se ha convertido en un objeto de consumo más, en una moda, o en un capricho del que se puede prescindir y, sino, a las pruebas me remito, todos los años por la época estival, aparecen cientos de perros abandonados por sus dueños cuando marchan de vacaciones, según fuentes recogidas por TVE 300.000 al año en España. En estos casos y no en otros, cuando el animal es prescindible, cuando ya hay niños en el hogar, cuando aún no se ha adquirido una mascota, habría que replantearse seriamente a raíz de los estadísticas que voy a dar, que decisión tomar antes de adquirir una mascota. Ya en el año 2009 y han pasado unos cuantos desde entonces, según el diario el País, había 20 millones de mascotas en España, moviendo el sector 700 millones de euros, con un gasto anual, promedio, por animal de 1500 euros; esto sin contar el gasto veterinario que rondaba, por entonces, unos 400 millones. Y, atendiendo a estadísticas globales, el gasto en el mundo solo en comida para mascotas en el 2011, alcanzaba el tercer puesto en volumen de negocios del mundo, el de mayor porcentaje de crecimiento desde el 2005, según; memoria anual, de la empresa Alicorp. Atendiendo a estos datos, resulta escandaloso e inaceptable, que haya millones de niños en la miseria, que se priorice la vida de un animal, por encima de la vida de un niño, de una persona, de un semejante. Atendiendo a las estadísticas, por el gasto anual de una mascota, 1500 euros, se podría dar de comer en el tercer mundo hasta tres o cuatro niños por año. Mí propuesta ante tamaña tropelía es la siguiente: para todos los casos en que se vaya adquirir, a partir de ahora, una mascota, prescindible, en un hogar se debería destinar el mismo dinero para la educación y la nutrición de niños en el tercer mundo, caso que la persona no tenga recursos para sostener el gasto de una mascota y destinar los mismos gastos para la manutención de un niño en el tercer mundo, yo le aconsejaría que dejara lo prescindible la mascota, para atender lo imprescindible, dar de comer al hermano, en este caso a niños inocentes.
El mismo Papa Francisco, cuando aún era cardenal, alerta en una entrevista, que os dejo al final de este articulo, que el gasto superfluo en mascotas, ronda la “idolatra”.
Si os interesa llevar a cabo esta recomendación aquí os dejo ésta dirección web para que os pongáis en contacto con el P. Ignacio María Doñoro misionero en Perú, que dirige el Hogar de Nazaret; una residencia-hogar para niños abandonados. Aunque, también, pueden colaborar con cualquier otra ONG, lo importante es que ni un solo niño deje de acceder a la educación y a la comida.
http://hogarnazaret.es/
https://www.facebook.com/pignaciomaria.donoro.9

Paginas Web para cotejar datos:
http://elpais.com/diario/2009/03/01/negocio/1235916208_850215.html
http://www.rtve.es/noticias/20130702/mundo-cultura-apoya-campana-contra-abandono-animales-verano/703800.shtml
El Papa francisco,idolatría a las mascotas:

Entrevista con el Padre Ignacio Maria Doñoro desde la  Casa de Rescate de niños del Hogar de Nazaret en Perú.

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