Todos caben en el Reino del Dios de la Creación, (sin importar raza, pueblo, condición social) y de Jesucristo su hijo hecho hombre para nuestra conversión mediante la reconciliación que trajo al mundo. Empieza el tiempo de adviento, tiempo también de esperanza, porque la promesas del Antiguo Testamento se cumplieron con la primera venida del Salvador tan Esperado. Él mismo que está dispuesto a nacer cada día en tu corazón (El Amor no lleva cuenta de los delitos porque un Padre nunca pierde la fe en su hijo. Solamente en Dios comienza todo de cer)

Lunes de la 1a semana de Adviento
El Evangelio del día
Evangelio según San Mateo 8,5-11.
Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión, rogándole»:
«Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente».
Jesús le dijo: «Yo mismo iré a curarlo».
Pero el centurión respondió: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará.
Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: ‘Ve’, él va, y a otro: ‘Ven’, él viene; y cuando digo a mi sirviente: ‘Tienes que hacer esto’, él lo hace».
Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: «Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe.
Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos».

Comentario: San Buenaventura (1221-1274)
franciscano, doctor de la Iglesia

Evangelio del Reino
«Muchos vendrán de oriente y occidente y se sentarán en el banquete del Reino»
El reino de los cielos, mayor que la largueza de una caridad sin límites, contiene personas «de toda lengua, pueblo, tribu y nación» (Ap 5,9), no es estrecho, ya que por el contrario, se expande y en consecuencia aumenta la gloria de cada uno. Por lo cual dijo San Agustín: «Cuando están involucrados en la misma alegría, la alegría de cada uno es más abundante, ya que todos se encienden unos a otros.» La magnitud del Reino se expresa por las palabras de la Escritura: «Pídemelo y te daré las naciones como herencia» (Sal 2,8): «Vendrán muchos de Oriente y Occidente, y se juntarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos». Ni la multitud de aquellos que lo deseen, ni la multitud de los ya existentes, ni la multitud de aquellos que lo poseen, ni la multitud de los que llegan, estrecharán el espacio en este Reino y no perjudicarán a nadie.

Pero ¿por qué confío y espero que poseeré el Reino de Dios? Ciertamente, gracias a la generosidad de Dios que me invita: » Buscad primeramente el reino de Dios» (Mt 6:33). A causa de la verdad que me consuela: «No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre os dará el reino» (Lucas 12:32). Debido a la bondad y la caridad con que me han rescatado: «Tú eres digno, Señor, de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado y nos has redimido para Dios, con tu sangre, a hombres de toda tribu, lengua y pueblo y nación. Ha hecho para nuestro Dios, un reino de sacerdotes que reinan sobre la tierra «(Ap 5,9-10).

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Acerca de renaceralaluz

Decidí hace ya mucho tiempo vivir una vida coherente en razón de mis principios cristianos, lo que quiere decir que intento, en la medida que alcanzan mis fuerzas, llevar a la vida lo que el corazón me muestra como cierto: al Dios encarnado en Jesucristo con sus palabras, sus hechos y su invitación a salir de mi mismo para donarme sin medida. Adagio: El puente más difícil de cruzar es el puente que separa las palabras de los actos. Correo electrónico: 21aladinoalad@gmail.com

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