Señor Jesús, en el silencio de este día que nace, vengo pedirte paz, sabiduría y fuerza.
Hoy quiero mirar el mundo con ojos llenos de amor;
ser paciente, comprensivo, suave y bueno.
Ver detrás de las apariencias a tus hijos,
como los ves Tú mismo,
para así poder apreciar la bondad de cada uno.
Cierra mis oídos a toda murmuración,
Guarda mi lengua de toda maledicencia.
Que sólo los pensamientos que
bendigan permanezcan en mí.
Quiero ser tan bien intencionado y justo
Que todos los que acerquen a mi, sientan tu presencia.
Revísteme de tu bondad; Señor, y haz que durante éste día yo te refleje.
Señor Dios todo poderoso, gracias te doy por este nuevo día,
ya que me ofreces la oportunidad de acercarme mas a ti,
y de servir y servirte mejor que ayer.
Gracias te doi por mi familia, mis amigos y por todas las cosas buenas y malas que me hicieron madurar.
Gracias porque sin tí no me hubiese mantenido en pie ante los contratiempos de la vida y ¡Fueron tantos…!
Santifica Señor cada paso que yo de para que se muestre tu gloria, poder y justicia.
Bendice Señor mis labios para que den testimonio de tu misericordia y amor; unge Señor mis manos con el perfume de tu Santa Obediencia, abre mis ojos y veré cómo veo que todo lo haces bien
Te en trego mi corazón, mis pensamientos y todo mi ser.
Con tú gracia lo alcanzaré, Amén.
