Lunes de la 2a semana de Cuaresma
El Evangelio del día
Evangelio según San Lucas 6,36-38.
Jesús dijo a sus discípulos:
«Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso.
No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados.
Den, y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes».
San Juan María Vianney (1786-1859)
presbítero, párroco de Ars
No juzguen y no serán juzgados
Hermanos míos, ¿cómo osar juzgar y condenar a alguien, aún si lo hemos visto cometer un pecado? El que era ayer un pecador puede ser hoy un santo penitente. Cuando vemos que nuestro prójimo hace un mal, digamos por lo menos: “Si el buen Dios no me hubiera acordado más gracias que a él, yo podría haber ido todavía más lejos”.
Si, mis hermanos, el juicio insensato lleva necesariamente con él a la ruina y la pérdida de la caridad cristiana. (…) Nuestro Señor nos dijo “No juzguen, para no ser juzgados. Porque con el criterio con que ustedes juzguen se los juzgará, y la medida con que midan se usará para ustedes” (Mt 7,1-2).
Además, hermanos míos, ninguno de nosotros estaría contento de que juzgaran mal lo que hace o dice. Nadie. Nuestro Señor dijo “Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos” (Mt 7,12; cf. Lc 6,31). Cometemos muchos pecados por no actuar así. ¡Dios mío, cuántas personas perjudicadas por no haberse instruido o por no reflexionar acerca de la manera de vivir!
