Evangelio según San Mateo 24,42-51.

Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor.
Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa.
Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.
¿Cuál es, entonces, el servidor fiel y previsor, a quien el Señor ha puesto al frente de su personal, para distribuir el alimento en el momento oportuno?
Feliz aquel servidor a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo.
Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes.
Pero si es un mal servidor, que piensa: ‘Mi señor tardará’,
y se dedica a golpear a sus compañeros, a comer y a beber con los borrachos,
su señor llegará el día y la hora menos pensada,
y lo castigará. Entonces él correrá la misma suerte que los hipócritas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes.

Comentario: Jesús antes de partir a la Ciudad Celestial Junto al Padre, los Santos y sus Ángeles, nos prometió una segunda venida al mundo para juzgar a sus habitantes, pero no dió fecha, al igual que pasó con su primera venida, ya anunciada siglos antes por los profetas y que, finalmente, tuvo lugar cuando la fe de la mayoría de Israelitas y sus costumbres había alcanzado tal decadencia, que hasta el mismo templo del Señor lo profanaban para llevar acabo en él sus negocios.
Esperamos esa segunda venida de Jesús y que la iniquidad y el mal sean de una vez desterrados de la tierra porque entonces será el juicio y ya no habrá más oportunidades debido a que el tiempo destinado por Dios (el cual él solo conoce) para el arrepentimiento y la conversión del mundo llegó a su fin. Dicen que el que avisa no es traidor, el día llegará (como llegó el de su primera venida) como un ladrón, cuan menos se le espera, ya que la conversión que Jesús busca en nosotros es una conversión verdadera y no un postureo para no caer en el grupo de los que serán apartados: de esa cizaña que, como nos dice en otro pasaje bíblico, será separada del trigo donde ya no tendrá ningún poder porque su destino es, como todo lo que no vale el fuego que a la vez que destruye lo inútil limpia el terreno para que lo nuevo, los corazones de verdad convertidos y entregados brillen con la misma luz que el sol de Justicia que los alumbra, Jesucristo nuestro Dios. Algunas de las señales que precederán a esa segunda venida, como ya sabemos, y la Iglesia nos enseña, son la predicación del Evangelio en el mundo entero (algo que ya sucede, casi al cien por ciento, gracias a Internet), después la gran apostasía, muchos renegarán de Cristo, como consecuencia de la persecución contra los cristianos y a causa de la debilidad de su fe (como vemos la persecución a vuelto más o menos cruenta; también en occidente donde se están implantando leyes con penas de cárcel y multas para los que defienda la vida desde la concepción a la muerte o para los que refuten la ideología de género, etc.), y el anticristo, pues, cada vez se hace más presente y palpable, porque ya muchos de sus principios y postulados no se llevan a escondidas, sino que muy al contrario, se muestran en las mismas redes sociales, dando pelos y señales con manuales esotéricos, mágicos y directamente satánicos, hasta el grado de erigir una estatua a Satán en Detroit. Es más desde los mismos parlamentos, con leyes globalistas, se prepara el control de la población mundial, por medio de la agenda 2030, que será llevada, o se intentará al menos, gracias a los mismos avances tecnológicos. Muchas son las señales que nos indican que estamos a las puertas del final del tiempo para que se consuma el plan de Dios para sus fieles y leales seguidores. Mientras tanto hay que estar igualmente preparados, los años de vida no los tenemos asegurados, y en cuestión de días, de horas, de segundos nos llega la muerte sin avisar. La muerte traidora no nos avisa pero Jesús justo y misericordioso si lo hace, y por eso nos dice: estar preparados porque cuando menos lo espereís se presentará el novio y si no estáis preparados no podréis entrar al banquete de bodas; al banquete del Reino de los Cielos.

Acerca de renaceralaluz

Decidí hace ya mucho tiempo vivir una vida coherente en razón de mis principios cristianos, lo que quiere decir que intento, en la medida que alcanzan mis fuerzas, llevar a la vida lo que el corazón me muestra como cierto: al Dios encarnado en Jesucristo con sus palabras, sus hechos y su invitación a salir de mi mismo para donarme sin medida. Adagio: El puente más difícil de cruzar es el puente que separa las palabras de los actos. Correo electrónico: 21aladinoalad@gmail.com

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