En el evangelio de hoy da la impresión de que Jesús se dirige a la mujer Sirio Fenicia con dureza, cachorro o perro era la expresión conque los judíos calificaban a los paganos no pertenecientes a este pueblo, no tanto en el aspecto despreciativo que conocemos ahora, sino en cuanto al religioso, ya que para la cultura Judía de ese tiempo el perro era considerado un animal impuro. En cualquier caso aquí vemos en sumo grado las dos naturalezas de Jesús la humana y la divina, en cuanto a la humana se expresa en los mismos términos culturales que la del pueblo al que pertenece poniendo a prueba a aquella mujer, en cuanto a la divina termina obrando el milagro que esta buscaba de Jesús; y en cuanto a ambas, finalmente, se enternece y se compadece ante la esperanza que dicha mujer había depositado en Él.

Oración: Buenos días mi querido Jesús, un día más te agradezco la oportunidad que me brindas para gozar de ti, y de todo aquello que tú has creado para mí bien y deleite. En este nuevo amanecer, te pido Señor que me concedas esas mismas migajas, que, con asombrosa humildad y confianza, esperaba de tí la mujer Sirio Fenicia; sé que una sola de ellas me puede hacer sentir el hombre más afortunado del mundo: Señor tus migajas son trozos de cielo, y eso es a lo que aspiro en este mundo, a poder sentarme a tus pies, algún día, en tu trono de gloría y triunfo.
Gracias Papá, por atraerme un día más hacia tu hijo, gracias igualmente, por el don del Espíritu Santo, gracias porque en tu amor has lavado mi impureza, y en tu mirada has puesto un horizonte despejado por el que acercarme a tí sin miedos; gracias Señor porque como dijera el Padre Ignacio Larrañaga: tú misericordia es una cordillera más elevada y grande que todas las montañas de mis pecados.
https://evangeliodeldia.org/SP/gospel/2022-02-10

Acerca de renaceralaluz

Decidí hace ya mucho tiempo vivir una vida coherente en razón de mis principios cristianos, lo que quiere decir que intento, en la medida que alcanzan mis fuerzas, llevar a la vida lo que el corazón me muestra como cierto: al Dios encarnado en Jesucristo con sus palabras, sus hechos y su invitación a salir de mi mismo para donarme sin medida. Adagio: El puente más difícil de cruzar es el puente que separa las palabras de los actos. Correo electrónico: 21aladinoalad@gmail.com

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