Evangelio según San Juan 14,6-14.

Jesús dijo a Tomás: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí.
Si ustedes me conocen, conocerántambién a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto».
Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta».
Jesús le respondió: «Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Como dices: ‘Muéstranos al Padre’?
¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras.
Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras.
Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre.»
Y yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo haré.»

Comentario de San Bruno de Segni (c. 1045-1123) obispo

«Creed lo que os digo: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí»
«Yo soy el camino.» ¿Por qué? Porque «nadie va al Padre sino es por mí». » Yo soy la verdad.»¿Cómo es esto? Porque nadie conoce al Padre, si no por mí: «nadie conoce al Padre, si no el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar» (Mt 11,27)… «Yo soy la vida «, porque nadie tiene la vida, si no por mí. «Si me conocéis, conoceréis también a mi Padre. Desde ahora usted lo conocéis y lo habéis visto.»
Jesús nos dice: «¿Queréis venir al Padre? ¿Queréis conocerlo? Conocedme primero, a mi al que veis, y así conoceréis después al que todavía no veis. Ya lo habéis visto, pero no a él mismo; lo habéis visto en mí. Lo habéis visto, pero en espíritu y por la fe. Es él quien habla en mí, porque no hablo de mismo. Cuando me escucháis, lo véis; porque, cuando se trata de realidades espirituales, no hay diferencia entre ver y oír: el que oye, ve lo que oye. Así, véis al Padre cuando lo escucháis hablar

Acerca de renaceralaluz

Decidí hace ya mucho tiempo vivir una vida coherente en razón de mis principios cristianos, lo que quiere decir que intento, en la medida que alcanzan mis fuerzas, llevar a la vida lo que el corazón me muestra como cierto: al Dios encarnado en Jesucristo con sus palabras, sus hechos y su invitación a salir de mi mismo para donarme sin medida. Adagio: El puente más difícil de cruzar es el puente que separa las palabras de los actos. Correo electrónico: 21aladinoalad@gmail.com

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