Tiempos dificiles.

Tiempos dificiles para la Iglesia de Jesucristo. En cierta ocasión escuché una profecía que hablaba de que llegaría un tiempo (el tiempo ya se ha cumplido) en que los católicos se parecerían a los protestantes y los protestantes a los católicos. Así es porque en este presente para algunos teólogos católicos, todo, prácticamente todo lo que está en las Sagradas Escrituras, hasta lo que está meridianamente claro, es reinterpretable. Del mismo modo que se realza hasta la sublimación ciertos aspectos de las enseñanzas de Jesucristo para obviar otras o pasar de puntillas por ellas. Al Papado, por otra parte, se le pretende desposeer de su principio de autoridad para dárselo a las iglesias particulares o, cuando no, al sentir individual de cada persona. Si esto es así ¿porqué he de obedecer a mi obispo, si da igual que obedezca al Papa? o ¿porqué debo atender a la interpretación de unos teólogos y no a la de otros, o a la que la propia Iglesia ha ido marcando durante XXI siglos de existencia? Si las escrituras sólo se escribieron para los teólogos y entendidos (es decir para los que pueden reinterpretar lo que está claro como el agua) que sentido tienen las palabras de Jesús cuando dice (Lucas 10, 21): En aquella misma hora Él se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así fue de tu agrado. De lo dicho anteriormente se desprende que el principio de autoridad (bien entendido, claro está) se está dinamitando desde dentro de la propia Iglesia, cuando en otras épocas los disidentes dieron la cara enfrentándose frontalmente a la Iglesia o se salieron de ella para constituir una nueva. Por otra parte, tampoco es algo que nos caiga por sorpresa, ya que estos tiempos fueron anunciados en los evangelios (Mateo 24:24), por el apóstol Pablo y también por el Papa Pablo VI (al que dentro de muy poco se va a canonizar) cuando dijo que “el humo de satanás ha entrado en la iglesia”. A los protestantes al menos les queda la autoriadad de la Biblia, porque la nuestra, últimamente, igualmente vale para inferir todo lo contrario de lo que en ella está escrito. Al hilo de lo que acabo de comentar aprovecho para pasar este video de un profeta de nuestro tiempo, dotado de ciencia infusa por una experiencia mística, que cuenta con una fundación, Peregrinos del Amor -con el visto bueno de su obispado- el mismo que recorre el mundo, incasablemente, dando conferencias de todo cuanto le quedó infuso por el Espíritu Santo en dicha experiencia.

EL PESO DE LA CULPA

pornografia-pecado-mortal-afecta-vidaTodos sabemos que Jesús murió por nuestros pecados, es decir para conmutarnos la pena por cada uno de nuestros pecados. Y no solo eso, sino que Jesús nos dice que aquel que confiese su pecado será purificado de toda maldad (1 Juan 1, 9). Esto es así de sencillo y de claro, aunque no terminamos de creerlo de todo, atendiendo a nuestro modo de actuar. Así es, puesto que pensamos que nos salvamos en virtud del cumplimiento de la ley de Dios (de nuestro merito), sin tener en cuenta que es la misma ley la que nos condena porque nadie está libre de pecado. La ley se interpone entre nosotros y la gracia de Jesucristo que es superior a nuestras tendencias e inclinaciones: la ley nos condena porque nadie ha sido capaz de vivir según la ley, sino Jesucristo el único Justo ante Dios Padre. Es la fe en Cristo entonces, vivir bajo sus promesas, tal y como ABRAHAM creyó en la promesa de Dios la que nos da Vida en Cristo, con él cual formamos un solo cuerpo, al haber sido revestidos de Cristo por el bautismo. Y si formamos un solo cuerpo con él, también hemos recibido su mismo Espíritu, el cual nos conducirá a causa de nuestra fe a la meta de la santidad y la Vida eterna, imposible por otro lado bajo el imperio de la ley que solo sirve para señalar nuestro pecado ante Dios.
Me diréis a qué viene todo esto, pues tiene una simple explicación, estaba yo muy apesadumbrado esta tarde por haber pecado. ¡Y como no…! ahí intervino el Diablo para persuadirme de no seguir en el seguimiento de Cristo, de que no tenia remedio, como si fuese yo por mis méritos y no por los méritos de Cristo en la cruz, que perdono ese pecado y todos los anteriores, el que me dio una nueva vida hace años atrás y me abrió las puertas del cielo. Pero Dios que comenzó su obra en mi desde el vientre de mi madre no me dejó tirado en medio de mi miseria. De este modo le pedí una palabra de aliento en las Escrituras, como otras tantas veces, para salir adelante en la acusación que me hacia el diablo para desistir, para abandonar en mi fragilidad. Y esa palabra vino a mí por el Espíritu Santo, que me mostró, a través de la carta a los Galastas cap 3 y de 1 de Juan 1, 9-10, lo que anteriormente he querido comunicarles, que es Cristo que se ha hecho uno con nosotros por el bautismo, el que nos purifica de todo pecado, nos da una nueva vida de hijos, y él que puede vencer la tendencia del pecado en nosotros, como ya lo hizo en su misma persona, por medio de su Espíritu, que obra en nosotros la Santidad. El que cree esto se salvará, porque ha creído en la promesa de Jesús y ha asumido su propia debilidad para confesar su pecado, su incapacidad para salvarse por sí mismo. Dios te bendiga hoy y siempre en el nombre todo poderoso de Jesucristo.

No estás solo, no temas

NO ESTÁS SOLO, NO TEMAS  (Isaías 41:10)
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No temas, porque yo estoy contigo;

no te desalientes, porque yo soy tu Dios.

Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré,

sí, te sostendré con la diestra de mi justicia.

Ciertamente, como he escuchado muchas veces, una cosa es oír la palabra de Dios y otra, bien diferente, experimentarla en el corazón.

Ayer fui testigo de ello -como otras veces- que el Señor me ha dado a conocer que, efectivamente, Él es fiel y cumple su palabra cuando lo tienes por meta, vida y fin de tu existir.

Todos sabéis que estos días, especialmente para las personas mayores, son un poco tristes porque recordamos a familiares ya fallecidos; también porque es tiempo de revisión debido a que se acerca el nuevo año y, mirado hacia atrás, vemos que no todos nuestros proyectos se han podido realizar.

Que importante es fiarse de Dios. Sin fe, se nos dice en la Escritura, es imposible agradar a Dios, por eso debemos pedirle constantemente que aumente nuestra fe. Así es y así fue como lo experimenté ayer en la soledad en mi hogar. Las personas hacen verdaderas locuras para no experimentar la soledad en su vida y su vacío existencial, también hubo un tiempo en el cual yo mismo actué descerebradamente para no sentir ese abismo de soledad.

No hay nada más que mirar en nuestros pensamientos -¿qué tal si salieran a la luz y fuesen conocidos de todos?- también nuestras acciones, para que todos se diesen cuenta de lo que somos en realidad, nada: vacío, necesidad, temores, insatisfacciones, etc. Pues bien, ningún otro vacío, es decir ninguna otra cosa creada, ningún otro hombre o mujer, puede dar lo que no tiene. ¿Quién puede llenar, entonces, esa vasija de barro inconsistente y quebradiza que soy yo? Sólo Aquel que está lleno, Aquel que hizo la vasija y la puede reparar cada vez que se rompe. Dios es mi alfarero, pero también el agua que da contenido a mi vasija y el sentido de mi existencia: ¿de qué vale una vasija vacía, sin el agua o el contenido que cubra toda su necesidad de ser llenada? Pues bien, así me sentí yo ayer, llenado de Dios en mi soledad (muy al contrario que cuando actué a mi modo, buscando donde no hay) y además viendo una película, típica de la navidad, lacrimosa donde chico y chica, aparentemente, encuentran a la persona ideal que andaban buscando en medio de su soledad.

Anoche experimenté, en esa situación que invitaba a entristecerse, por la propia soledad de no estar acompañado de otra persona, que había elegido la mejor compañía, que no necesitaba buscar a la desesperada calor humano, ni reconocimiento como otras veces, que sólo me sentia atado a la necesidad de Dios y que esa compañía estaba colmando ese otro vacío de compañía humana, que sólo Dios puede completar totalmente. El gozo me inundaba anoche, en esa experiencia de Dios, llenando mi vacío existencial y me sentía afortunado de tenerle y de ir conociendo que, una vez más, Dios, por medio de su hijo Jesucristo, cumple sus promesas y no te deja sólo, a pesar de que experimentes tu pobreza y la aceptes, porque esa pobreza es tu realidad y la mía; mientras la de Dios es, la plenitud Infinita.

Decálogo de un humilde ladrón

 ladron1.- Nunca es tarde para arrepentirse, pero no dejes para mañana lo que Dios te pide para hoy.
2.- Nunca te rindas, ni siquiera en la situación más difícil y extrema: La salida está a tu alcance, solo es cuestión de mirar con ojos limpios.
3.- Dios te escucha en tu necesidad, solo quiere oír de tus labios que estas necesitado de Él y que confías en su poder y en sus promesas:
(lc 23, 42) Jesús, acuérdate de mí cuando vengas a establecer tu Reino.
4.- La esperanza es lo último que se pierde, la desesperación empeora la salida, porque la venganza y la ira ofuscan la mente y no dejan fluir a la razón y al espíritu. (lucas 23, 40) ¿Ni siquieras estando en la condena temes a Dios?
5.- La cruz en Cristo es el paso a la resurrección y a la vida en plenitud, por ello no hay que temer a la muerte física, ya que el alma perdura en la eternidad. (Lc 23, 43) Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso 
6.- La cruz es el único modelo a seguir para no avasallar al prójimo en unos casos y, en otros, para redimir al hombre de sus heridas y sus demonios. Pero sobre todo un camino que te hace madurar y entender las cruces de los otros.
7.- Si ofrecemos nuestra cruz a Dios imitamos a Cristo, en obediencia, ofreciéndonos como víctima al Padre en propiciación por los pecados propios y ajenos. 
8.- Huir de la cruz, queriendo evadirse de la misma, te llevará, tarde o temprano, a la muerte espiritual, a la enfermedad y a la destrucción de tu cuerpo con daños colaterales, especialmente en el Cuerpo Místico de Cristo. Depresión, droga, sexo, juego y alcohol son un claro ejemplo de ello.
9.- La cruz, en ocasiones es pasajera, otras, en cambio, compañera permanente en el viaje de la vida; en cualquier caso es una realidad que se nos impone siempre, y por esto lo mejor es aprender a convivir con ella para no terminar siendo aplastados por la misma.
10.-
Pelearse con la cruz es, de alguna manera, no aceptar nuestra propia naturaleza caduca, finita y vulnerable.
Pero no te entristezcas hermano, porque Jesús dice: (Mateo 11, 29-30) “Cargad con mi yugo y aprended de mi que soy manso y humilde de corazón y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.”  Ten fe en ello, porque el Señor, siempre, cumple sus promesas. Ponte en oración y empieza a disfrutar ya de tu descanso con las alas de la cruz.                                                                                    
¡Bendito sea el Dios que me dio la vida y la esperanza de encontrarme con Él, no a mucho tardar, cara a cara en la Eternidad! ¡Aleluya, aleluya! a Él sea toda la gloria por siempre. ¡Magnífico, Sabio y Poderoso es mi Dios! ¡En Ti todo lo puedo!
 
https://www.lasantabiblia.com.ar/sanlucas/23.html
                     

Sectarismo: ahora más que nunca

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Hace ya tiempo que me vengo preguntando a que se debe que nuevamente proliferen en el panorama español y mundial los fundamentalismos y totalitaristas. Esta misma pregunta le hacia el otro día a un amigo estudiante de psicología, el cual me ponía una metáfora para que entendiese este resurgimiento (desconozco si extraída de sus mismos estudios). DE la misma se infería que cada persona se identifica con un grupo humano, en su lucha por la supervivencia. En concreto los que gozan de privilegios se identificarían entre sí, para que no accedan a ellos, otro grupo carente de los mismos, y a su vez estos, los que no disponen de recursos, se sentirían afines entre ellos, por intentar hacerse con el medio de su pervivencia de los privilegiados. El ejemplo grafico que me proponía para que lo entendiese mejor consistía en visualizar un espacio en el que se hallaba una hoguera ‒no demasiado grande, por cierto‒ en el cual las personas que estaban en primera fila, intentaban conservar su posición en detrimento de los que estaban en segunda, los cuales no podían calentarse; y, por supuesto, estos últimos pujando por arrebatar, a su vez, la posición a los primeros. De ahí, según él, nacía la necesidad de identificarse con un grupo y el fanatismo por eliminar a aquellos por los que se siente amenazado. Esta respuesta, si bien explicaba en parte mi pregunta, no daba aún una contestación eficaz y global al comportamiento de algunas personas en la sociedad, en su modo de interactuar con los que no pertenecen a su grupo; atendiendo, especialmente, a que no se avienen a razones y siempre te argumentan con el patrón diseñado por su ideología o su jefe de fila. De hecho, este fenómeno se da individualmente hasta en colectivos humanos que no están catalogados como sectarios como, sucede con ideologías o grupos que ya, en si mismos, son de pensamiento acabado y no admiten discusión y mucho menos oposición. De este modo, la metáfora del fuego tendría sentido si todos los humanos tuviesen esta actitud de clase, de casta, en la que se forman anillos cerrados e infranqueables, que deben eliminarse unos a otros para sobrevivir: sin embargo, todos conocemos la existencia, desde tiempos inmemoriales, del proverbio que preconiza que la unión hace la fuerza. Hay grupos humanos y personas que han abierto el paso a otros, caso de la transición española, sin necesidad de eliminar al que supuestamente tenía el fuego en ese momento o al que no lo tenía, según identificación. Entonces, por lo ya comentado, se deduce que, bajo el modo de interactuar de las personas, se encuentran patrones de conducta comunes. Así los fanáticos se dejarían guiar, unas veces, por los sentimientos de afecto e identificación y, otras por miedo e instinto; mientras que los segundos, las personas libres, lo harían, en cambio, por saberse manejar en una relación natural y no predeterminada entre razón, intuición y constatación, a la vez, de las pruebas que arrojan los hechos, la naturaleza de las cosas y la historia. En resumidas cuentas, las personas se dejan llevar, bien, por el instinto y por los sentimientos de pertenencia a un grupo o, bien, por su capacidad de utilizar, libremente, su propia capacidad de raciocinio. De este modo, para que una filosofía o ideologia totalitaria arraigue en una persona, y le incapacite para ejercer su propia libertad con posibilidad de mantener un dialogo razonable con su oponente y salir de su círculo viciado y endogámico, se esconde una personalidad, en unos casos insegura, por lo cual necesita una base sólida donde afianzarse para dominar al resto; y, en otros, una personalidad sometida, a la que se le ha ganado para la causa grupal o gremial, anteriormente, por lazos afectivos muy fuertes, tales como, por ejemplo, vínculos familiares, amistades fuertemente enraizadas, o lazos de dependencia como pueden ser los trato de favor.

Así, pues, no pierdas el tiempo, dialogando con quien te responde con frases hechas, con slogans, con evasivas, con conceptos preconcebidos o con su sujetivismo, sin atender a la logica, a la historia, a la naturaleza de las cosas, sin poder argumentar no desde lo que creo, espero y deseo, sino desde lo que me muestra, tanto mi razón y mi mundo interior, como lo que existe fuera de ellos.

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Yo tambien estuve a punto de hacerlo

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Yo también estuve a punto de hacerlo.

Sí, yo también estuve a punto de arrojar la toalla, en un combate a vida o muerte entre seguir la oscuridad (hacerle caso a mi vacío y amargura interior) o seguir la luz de Cristo.

Y créeme que la línea que separa el abismo de la cima es tan delgada como el filo de una navaja. Ya sabes que el abismo atrae más que la cima, cuando estás al borde del precipicio. Así estuve yo y no salté por pura misericordia de Dios, porque lo había conocido con anterioridad y sabía que me ofrecía una salida. Pero resulta evidente, que arrojar la toalla, abandonarse, cuando todo está en oscuridad es más fácil que luchar y poner rumbo a la esperanza y a las promesas de Cristo. Desde luego que a esta situación no se llega, como piensan algunos, por mala suerte, porque el destino ha sido cruel contigo, o porque tus enemigos andarán al acecho. Ha esta situación se llega, por tu vida de pecado y por la mía, porque confiaste; es decir confié más en mí y en las mentiras del mundo que en Dios; porque amar cuesta, no es fácil si se trata del verdadero amor; de dar tu vida por los hermanos especialmente por Aquél que, antes, la ha dado por ti y por mí para que vivamos eternamente en su paz. Me produce estupor que algunas madres y padres crean que lo mejor para sus hijos es que conozcan a Cristo cuando estos lleguen a la mayoría de edad, cuando ni siquiera ellos mismos creen que Jesucristo sea la solución para sus vidas, sino la del gurú de moda del momento. Cuando esos padres le han robado el lugar a Dios, se han erigido a si mismos en la única autoridad de sus hijos ¿quién calmará el deseo de venganza, de lujuria y de acaparar de sus hijos después de que los padres fallezcan, estén lejos, o descubran que sus mismos padres se condujeron con mentiras, y antepusieron su ego, a lo verdaderamente justo, noble, valioso y al verdadero amor?  Tiempos difíciles nos esperan si no reconducimos la situación, si no nos convertimos, porque hasta esos mismos padres salpicará el despropósito de sus hijos, si es que no les está salpicando ya, de algún modo, sin que ellos se enteren al andar en tiniebla.

Juan (8, 10-12):                                                                                                                          Incorporándose, le preguntó: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Alguien te ha condenado?». Ella le respondió: «Nadie, Señor». «Yo tampoco te condeno, le dijo Jesús. Vete, no peques más en adelante». Jesús les dirigió una vez más la palabra, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida.

 

HOY HE APRENDIDO


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Hoy he conocido :

1. Que Dios nos instruye y construye en la necesidad y en la privación, antes que en la abundancia como entienden los hombres que han de proceder con sus hijos: Deuteronomio (29, 4-5): Durante cuarenta años, Yavé los ha hecho caminar por el desierto, sin que se les hayan gastado los vestidos, ni se haya roto de puro viejo el calzado de sus pies. No tenían pan que comer, ni vino o licor fermentado que beber, y así fue como descubrieron que yo, Yavé, soy el Dios de ustedes.

2. Que Dios finalmente saca al hombre de la adversidad y lo cuida con un cariño superior al de la madre más solícita. Deuteronomio (32, 10-12) Lo encontró en el desierto, en la soledad rugiente, y lo cubrió, lo alimentó, lo cuidó como a la niña de sus ojos. Como un águila cubre a sus polluelos, y revolotea sobre ellos, así él extendió sus alas y lo tomó y lo llevó sobre sus plumas. Sólo Yavé lo guiaba, no estaba con él ningún dios ajeno.

3. Que cuando el hombre reconoce a Dios, le obedece, y se convierte a Él de todo corazón, Dios lo colma de bendiciones y promesas. Deuteronomio (30, 7-10): Entonces Yavé, tu Dios, hará caer todas estas maldiciones sobre tus enemigos, contra los que te hayan perseguido porque te odian. Tú volverás a escuchar a Yavé y pondrás en práctica todos sus mandamientos, que yo te prescribo hoy. Yavé, tu Dios, te dará abundante prosperidad en todo lo que hagas, multiplicará a tus hijos y las crías de tus ganados; tu tierra será fecunda y tendrás de todo en abundancia. De nuevo se complacerá Yavé en tratarte bien, como hizo con tus padres, porque tú habrás vuelto a Yavé, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, y guardarás sus mandamientos y sus normas, en una palabra, lo que está escrito en el libro de esta Ley

4. Que los mandatos de Dios son realizables: Deuteronomio (30, 11) Este mandamiento que yo te doy no es superior a tus fuerzas ni está fuera de tu alcance.

 

 

Homilía Domingo XIII del Tiempo Ordinario Ciclo A

Sagan, Peter 264-Tour 2012En la segunda lectura de hoy San Pablo se basa en el sacramento del Bautismo para enseñar con más urgencia la vida nueva que deben vivir los cristianos.
La muerte y resurrección de Cristo fueron una realidad histórica, mientras que nuestra muerte y paso a la vida nueva, en el bautismo, han sido una realidad sacramental, para que vivamos en unión con Cristo la vida de Dios. Y Pablo recuerda a los cristianos, que todos tienen que morir al pecado y vivir para Dios. Tienen que entrar decididamente en la vida nueva de Cristo Resucitado y para entrar en esa vida nueva es necesario rechazar todo tipo de pecado. Lo cual solamente podemos lograr por la gracia de Dios, por la oración y por el sacrificio.
Estaba en Fátima el fin de semana pasado y una de las santas nuevas de la Iglesia, Santa Jacinta de Fátima, poco antes de su muerte, comentó: «Si los hombres sólo supieran lo que es la eternidad, cómo harían todos los esfuerzos posibles para enmendar sus vidas”.
Y para cambiar la vida, el primero paso a la conversión es el bautismo, y por este sacramento somos hermanos y discípulos de Cristo. Sin embargo ser discípulo de Jesús viene con un precio, tiene sus exigencias. Y Jesús en el evangelio de hoy exige a los suyos que le prefieran a él por encima de todos y de todo. Más aún, que le prefieran a la misma vida. El que quiere conservar a su vida la perderá, mientras que el que renuncie a ella por Cristo, la ganará.
No es que tengamos que rechazar la familia, o que Jesús esté aquí aboliendo el cuarto mandamiento. Ni nos está invitando a descuidar la defensa de nuestra vida. Pero tenemos que subordinarlo todo a nuestro seguimiento de Jesús. Las demás cosas son secundarias.
Cuando tengamos que optar entre nuestra fidelidad a Cristo y la incomprensión o hasta las persecuciones familiares o sociales, tendremos que optar claramente por Cristo, como han hecho tantos mártires de todos los tiempos. Como cristianos podemos aprender de los deportistas de hoy en día. Ellos para conseguir su premio, tienen que renunciar a otras opciones que son menos importantes que la meta que se han propuesto. Para ganar el premio el deportista, su vida es exigente. Poco viene fácilmente en este mundo, incluso nuestra salvación.
Así nos pasa a los discípulos de Jesús. No nos propone un cristianismo fácil, sino exigente y radical. Jesús nos dice que tendremos que tomar la cruz y seguirle, negamos a nosotros mismos, renunciar incluso a la vida, sí es el caso, para encontrar la verdadera felicidad y la vida.
¿No es el caso de tantos millones de mártires de todos los tiempos, también actuales, que han sido perseguidos por su fe y se han mantenido fieles, dando testimonio de Cristo, incluso con su vida? Pensemos en los cristianos en países como Siria, Egipto e Irak de hoy quienes dan testimonio de la fe verdadera y del único Dios. Uno y Trino. Padre, Hijo y Espíritu Santo.
¿No es el caso de tantos cristianos que renuncian a una fácil carrera social o comercial porque se pide de ellos que renieguen de valores cristianos en los que creen firmemente? Pensamos en los panaderos cristianos de América del Norte, que prefieren perder su empresa, o pagar una multa o ir a la cárcel porque se niegan a hacer tartas para matrimonios gay.
El seguimiento de Cristo no comporta sólo consuelo y bendiciones de Dios. Supone muchas veces renuncias y sacrificios. Hay continuas ocasiones, en la vida personal o familiar o social, en que nos encontramos ante situaciones complicadas en las cuales podemos aceptar o no la cruz, optar por los valores del evangelio o por lo más fácil de este mundo. Hoy Cristo nos dice que debemos optar por él, por encima de intereses económicos o de lazos familiares, sí queremos alcanzar la vida. Ser cristiano es exigente.
Que el Señor nos ayude de ser exigente como cristianos y nos da la fe y la gracia para que podemos dar testimonio de él en cualquier momento y dificultad de nuestra vida personal, familiar o social.

EL FASCISMO DEL LOBY LGTBI

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Multas al que disienta, cierres de colegios o decomiso de libros: así es la futura ley LGTBI nacional. El lobby LGTB ha redactado una ley a su imagen y semejanza para que sea aplicada a nivel nacional. Esta es la nueva cara del fascismo:
http://www.religionenlibertad.com/multas-que-disienta-cierres-colegios-decomiso-libros-57655.htm

Hoy hay alternativas al sentimiento o deseo por las personas del mismo sexo, como acompañamiento para conocerse a uno mismo, sanar las heridas afectivas que condujeron a una percepción errónea del yo. También, para las personas que no deseen hacer este itinerario, comunidades de jóvenes que deciden la vía del celibato para entregar su vida a una causa noble. El lobby LGTBIQ al más puro estilo dictatorial trata de prohibir que la persona que tenga estos sentimientos haga esa búsqueda interior de autoconocimiento. Ello aun y cuando, dicha buscada, sea solicitada, libremente, por el mismo individuo con AMS.
Lo que pretende ahora el lobby LGTBI es amedrentar a la población para que no se disienta de ninguno de sus dogmas; lo cual equivaldría a algo tan absurdo, como a que las autoridades aprobaran una ley para quemar o decomisar todos los libros que hablan en contra de la iglesia o de algunos de sus propuestas. De ser así, las bibliotecas se reducirían, al menos, en un tercio de sus libros y muchos escritores que han vivido del morbo de criticar, disentir o mofarse de la Iglesia, estarían arruinados por las multas. Empezaron quemando libros y terminaron asesinando hombres: Hitler, Stalin y Mao Zedong, entre otros. https://es.wikipedia.org/wiki/El_libro_negro_del_comunismo

¿Porqué sigues empeñado en el fracaso?

Conocimiento-Fracaso-Banner¿Porqué sigues empeñado en el fracaso? Mira hacia atrás, a tu pasado, y verás que todo lo que construiste, al margen de Dios, fracasó. ¿Porqué no te das por vencido, porqué quieres llegar a la ancianidad fracasando una y otra vez, poniendo tu confianza en los hombres, en el dinero, en el placer, si todo eso se ha ido desmoronado a tu alrededor? Todos los imperios cayeron, todos los salvadores de patrias pasaron y con ellos sus proyectos. El mundo se desmorona a tu alrededor envuelto en inmoralidad y sigues empeñado en negar la evidencia y en echar la culpa a los demás, sin sacar primero la viga de tu ojo ¿hasta cuándo? ¿porqué no te rindes? ¿que fuerza te gobierna, tú que tanto hablas de libertad? ¿porqué renuncias a ejercerla contigo mismo y dices basta? ¿porque no rechazas al enemigo de tu alma y de tu vida? ¿porqué sacrificas la eternidad por la nada y el vacío del presente? ¡A vivir que son dos días! ¿y es verdad que vives? ¿no será más bien que te arrastras en el lodazal de lo efímero, subyugado por tus temores? ¡Despierta! no fuiste creado para arrastrarte tras propósitos perecederos e inútiles, sino para vivir en la verdad y en el amor de aquel que es la Verdad y el Amor, Jesucristo, de aquel que te descubre cual es la verdadera vida aquella que no perece más allá de la muerte, la vida del espíritu, de la compasión, de la esperanza, de la paz, de la fraternidad, del corazón. ¡Despierta, si realmente te amas a ti mismo! para Dios nunca es tarde, porque él no vive en el tiempo, sino en tu corazón y fuera de él, aguardándote, para darte su misma vida, esa que llevas buscando por tanto tiempo sin poder atraparla por tu orgullo o por medio.

Lectura del Dia -CONVERSIÓN-

productividad-tomar-decision-saltandoEvangelio según San Lucas 24,35-48.
Los discípulos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Todavía estaban hablando de esto, cuando Jesús se apareció en medio de ellos y les dijo: «La paz esté con ustedes».
Atónitos y llenos de temor, creían ver un espíritu,
pero Jesús les preguntó: «¿Por qué están turbados y se les presentan esas dudas?
Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo».
Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies.
Era tal la alegría y la admiración de los discípulos, que se resistían a creer. Pero Jesús les preguntó: «¿Tienen aquí algo para comer?».
Ellos le presentaron un trozo de pescado asado;
él lo tomó y lo comió delante de todos.
Después les dijo: «Cuando todavía estaba con ustedes, yo les decía: Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos».
Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras,
y añadió: «Así estaba escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día,
y comenzando por Jerusalén, en su Nombre debía predicarse a todas las naciones la conversión para el perdón de los pecados.
Ustedes son testigos de todo esto.»

COMENTARIO: El primer dato importante que se extrae de la lectura de hoy es la importancia que Jesús dio a la eucaristía, porque solamente en el momento de partir el pan ante los discípulos de Emaús (este es mi cuerpo que será entregado por vosotros) es cuando ellos salen de su pena y de su ensimismamiento para ver que el mismo Jesús estaba allí presente con ellos y había resucitado.
La segunda enseñanza que se puede inferir de la lectura, cuando aún los discípulos incluso viendo a Jesús en persona albergaban temor y duda de que no fuese un fantasma, una ilusión óptica, es otorgarles paz poniéndoles de manifiesto, mediante pruebas físicas, pruebas empíricas; es decir, comiendo y mostrándoles las heridas que dejó la crucifixión en su cuerpo, que había vencido a la muerte, había resucitado y, por lo tanto, no habían perdido al amigo, al maestro, al Mesías: no estaban huérfanos y, por lo mismo, todas las esperanzas seguían en alto; ahora además entendiendo el sentido de la muerte de Jesús, ya predicha por los profetas en las escrituras.
Y para concluir, Jesús les pone de relieve que todo lo que ha pasado con Él, adquiere su verdadera dimensión y sentido, como también revelan las escrituras; para que, en su Nombre -no en el de ningún otro- el hombre en todas las naciones alcance el perdón de los pecados, mediante la conversión. Dato este muy importante que nos pone de relieve el sentido espiritual de la misión de Jesús

Conclusión: la lectura, por tanto, nos lleva a preguntarnos sobre la importancia que yo le doy a la eucaristía, si soy consciente de la presencia física real de Jesús en ella, si es un momento de encuentro vivo con Jesús, vivo, valga la redundancia. Después nos lleva a la misma alegría que llevó a los discípulos a contar con un Mesías que no se pudre en el sepulcro, sino que vive, es real, nos escucha y está cercano porque ha resucitado y nos ama hasta el punto de HABER DADO LA VIDA POR TI Y POR MÍ, pobres e insignificantes criaturas. Y la última, una llamada a la conversión, a un cambio de vida que sólo se puede operar en el Nombre de Jesús (no hay otra ideología, ni otros reclamos, solo se puede servir a un Señor, nosotros los cristianos sabemos cuál es), porque de lo contrario mis pecados no serán perdonados, porque únicamente él, Jesús, fue el que pagó por ellos.

Oración: te pido señor que tu palabra penetre en todo mi ser, hasta lo más profundo de mis huesos, para que, desde ahora, sólo viva de ti y por ti. Te confieso Jesús como mi Señor, pues solamente tú das sentido a mi vida; la llena de esperaza; y,desde tu palabra, renuevas mis ganas de vivir cada día. Amen.
Para un instante, observa si tienes otros señores a los que sirves, pídele perdón por adorar a esos ídolos de barro, y dile que deseas ese cambio de vida para servirle solo a Él; y que te conceda la fuerza del Espíritu Santo para hacerlo realidad en ti.

Buen día hermano en el Nombre de Jesús,ante Él toda rodilla se doble en el cielo y en la tierra.

Lectura del Dia 18/04/17

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Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (2,36-41)

El día de Pentecostés, decía Pedro a los judíos: «Todo Israel esté cierto de que al mismo Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías.»
Estas palabras les traspasaron el corazón, y preguntaron a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué tenemos que hacer, hermanos?»
Pedro les contestó: «Convertíos y bautizaos todos en nombre de Jesucristo para que se os perdonen los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos y, además, para todos los que llame el Señor, Dios nuestro, aunque estén lejos.»
Con estas y otras muchas razones les urgía, y los exhortaba diciendo: «Escapad de esta generación perversa.»
Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unos tres mil.

En esta lectura el apóstol Pedro, nos está invitando a través del pueblo de Israel a la conversión, no importa el pecado donde estemos parados, para Jesucristo Resucitado eso es lo de menos, porque como él mismo dijo, no vino a por los sanos sino por los enfermos, aquellos que reconocen sus faltas. El apóstol había aprendido bien esta lección a través de sus mismos errores y del perdón recibido, después, por el Señor resucitado. Es por esto, que invita al mismo pueblo que había dado muerte a Jesús -también a ti y a mí- a que aceptemos nuestras culpas y reconozcamos que hemos dado muerte al Mesías, a Dios, al mismo tiempo que nos pide Pedro que nos bauticemos en el nombre de Jesús, bajo el cual ahora formamos una nueva familia de redimidos y salvos por el Don de Espíritu Santo.
Qué alegría hermanos, Jesús no mira para atrás, hacia nuestro pasado, sino que nos lleva en volandas, en las alas del Espíritu Santo, a conquistar para nosotros su misma divinidad, traspasada de dolor y amor en la tierra y de gloria en la vida eterna. ¡Aleluya! ¡Alegría! ¡Gloria a Dios en el cielo, por todos los hombres de buena voluntad!
Si hermanos escapemos, como nos pide el apóstol Pedro de esta generación perversa, hedonista, ególatra, suicida, y cobarde, porque de lo contrario pereceremos con ella, arrastrados por su misma miopía, huyamos de aquellos que nos piden que contemporicemos con el mundo, porque el mundo ya ha elegido a sus propios mesías.
¡Despierta hermano! Dios te pide por medio de Pedro, a que confieses tu fe y des un paso al frente aceptando ahora, como adulto, aquella entrada que dieron tus padres por ti cuando te bautizaron en el nombre de Cristo. No estamos en un club de personas que comparten unas ideas, sino de personas que se han decidido a vivir la misma vida de Cristo, porque para eso vino Jesús, a restablecer nuestra filiación divina con el Padre, no para que siguiésemos igual que antes de su venida, actuando como hijos separados.

Hombre nuevo soy ¡FELIZ PASCUA DE RESURECIÓN!

ORACION DE PERDONPaso al final de esta entrada un mensaje, de un joven, como ejemplo de transformación y cambio, en este día tan especial para los cristianos porque él, sin nombrar la palabra Pascua …él, sí que ha hecho la suya; su paso de romper con la imagen equivocada que tenia de sí mismo, para descubrir la verdadera identidad con que fue concebido.

No es el conocer la Palabra de Dios la que nos salva sin más; sino la fe (como Abrahan y el mismo Jesús) la confianza plena de que Dios obra en nosotros lo que dice a través de su Palabra. Por eso te pido Jesucristo que me aumentes la fe, que no pase por encima de tu evangelio sin profundizar en el mismo, sin meditarlo, sin cuestionarme ante Él y sin preguntarte a Ti sobre el modo de encarnarlo en mi vida. Por lo ya expresado Señor quiero pedirte hoy que me ablandes la dureza de mi corazón; que no me asíe ufanamente a mis seguridades, a mis propios juicios y conveniencias; que los caminos que emprenda sean antes tuyos que míos, que todo lo someta a tu voluntad y entendimiento, porque tu eres mi padre; no un padre cualquiera, sino el mejor de los Padres: el que posee el conocimiento perfecto y el amor desinteresado. En vía, pues, a tus ángeles sobre mí para que, en todo momento, me recuerden que eres tú el protagonista de la vida y de la historia, de esa hitoria milenaria que tu diriges y de la que yo mismo formo parte. Que mi religiosidad no se quede Señor en un postureo (como se dice ahora), en una Semana Santa, en unas celebraciones muertas, en un simple recordatorio de lo que fue y pasó, para que no me suceda igual que a los viñadores homicidas de la parábola (Mt 21, 33-46). Que no haga de tu muerte una ejecución sin consecuencias, por vaciarla del contenido que Tú le diste: devolverme la dignidad de hijo de Dios, limpiandome de todo pecado, pero al mismo tiempo para que yo la retuviese renunciando a esos mismos pecados que Tú ya limpiaste con tu sangre.

Señor me avergüenzo ante ti de mi falta de fe, pero al mismo tiempo sé que tú no me juzgas por ello,  porque conoces mis deseos más íntimos …que son, especialmente, amarte y servirte con toda la fuerza de mi corazón. Señor en ti he puesto mi confianza, sigue trabajando en todas y cada una de mis fortalezas para que, finalmente, mi corazón se derrame en mis hermanos como tu lo haces, cada día, con el tuyo en ellos. Un corazón que ha dado hasta la última gota de su sangre, con la cual hacer una transfusión a todos los hombres (de buena voluntad) de Nueva Vida; vida rebosante, de esperanza, de paz, de gozo, de amor y Eternidad.

Señor te doy Gracias por haberme regalado tanto conocimiento, por haberme hecho comprender que debo conocer tu Palabra, amarla, saborearla, encarnarla en mi vida como pan. Por eso Señor ayúdame a no utilizar esta, tu palabra, como arma arrojadiza, sino como llave que abre todas las cárceles del alma donde el hombre, muchas veces sin querer y sin buscarlo se ha visto atrapado.

Señor, una vez más, te doy gracias por haber recogido mi insignificancia, por haberme dado tantas oportunidades, por hacerme puro ante el Padre pagando con tu vida por el precio de mis pecados. Señor mientras más impotente me veo, más brilla tu amor en mi. Sí, así es porque en esa impotencia observo que me sigues amando… Mientras yo me siento como un niño, sin palabras, aturdido, anonadado, sin poder expresar todo el bien que haces por mí ¡Mejor así Señor, que vean que todo está contenido en tu Palabra y que es ella la que nos salva; y no los dones que Tú has puesto en nosotros. ¡Bendito seas por siempre mi Señor, mi Padre, mi amigo, mi Salvador!  ¡Aleluya!

SUPERAR LA FRUSTRACIONES

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LAS TENTACIONES DE JESÚS: En aquel tiempo, el Espíritu llevó a Jesús al desierto, para que el diablo lo pusiera a prueba. Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, sintió hambre. El tentador se acercó entonces y le dijo: Si eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes. Jesús le respondió: Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Después el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo: Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: Dará órdenes a sus ángeles para que te lleven en brazos, de modo que tu pie no tropiece en piedra alguna. Jesús le dijo: También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios. De nuevo lo llevó consigo el diablo a un monte muy alto, le mostró todos los reinos del mundo con su gloria y le dijo: Todo esto te daré si te postras y me adoras. 10 Entonces Jesús le dijo: Márchate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y sólo a él le darás culto. Entonces el diablo se alejó de él, y unos ángeles se acercaron y le servían.

• En el primer versículo podemos observar que las tentaciones son consentidas por Dios, porque es el mismo Espíritu el que lleva a Jesús al Desierto para que sea probado. Esto quiere decir que la tentación es un camino de superación personal que estrecha más nuestro vínculo con Dios, que nos creó para Él. Además es una situación con la que vamos a tropezar, reiteradamente, sin que por ello debamos perturbarnos ni considerarnos índignos o malos. Superar la tentación revela nuestro amor hacia Dios y nos confronta con la verdadera dimensión de nosotros mismos.
• Seguidamente observamos que Jesús combate a maligno en las tres tentaciones siempre con la misma táctica: en primer lugar, con la palabra de Dios -con las Escrituras- y, en segundo lugar, no entrando en dialogo con el tentador. De este modo de actuar de Jesús, la lección que podemos extraer, primeramente, es que la palabra de Dios es en sí misma suficiente y eficaz para combatir a Satanás cuando nos alimentamos y vivimos de ella (por tanto, es un imperativo para el creyente, conocerla y meditarla). La segunda enseñanza que podemos extraer, es no detenerse en la tentación, como ya se ha dicho, porque al final seremos arrastrados por la debilidad de nuestra carne o por el poder para el autoegaño de nuestra mente.
• Analizado las tentaciones, en la primera de ellas vemos, que se despiertan en Jesús, como hombre que era, su necesidad fisiológica de alimentarse: sintió hambre, nos dice las Escrituras. Y Jesús con la contestación que dio <<no solo de pan vive el hombre>> pude servirnos de referencia para cualquier otro tipo de apetencia o deseo carnal, que también nosotros experimentemos a lo largo de la vida. Además es una realidad incuestionable que cuando hemos vivido solo para satisfacer nuestros deseos, estos nunca terminan por llenar nuestro vacío interior sino que, más bien, lo acrecienta. Lo que no sucede cuando vivimos de cara a Dios.
• En la segunda tentación a Jesús se le incita a saltarse las reglas establecidas por Dios mismo; es decir a usar sus poderes rebelándose, de este modo, contra su misma naturaleza humana. Esta fue también la tentación de Adán y Eva, saltarse las reglas establecidas por Dios; no conformarse con lo que Dios les había dado que, por cierto, era todo lo que necesitaba un ser humano para ser feliz: entre otras experiencias la gozar de la misma presencia de Dios. Esta es la tentación que sufrimos los hombres a Diario, saltar por encima de las leyes establecidas por Dios en los mandamientos y en nuestra condición de criaturas. Nos frustramos cuando no aceptamos nuestros límites e incapacidades y los límites de los demás y, para ello, nos rebelamos contra Dios recurriendo a la extorsión, a los estupefacientes, al robo, a la brujería, Nueva Era, etc. Nos frustramos igualmente cuando actuamos contra nuestra propia naturaleza, porque el hombre fue hecho para amar y una persona no puede amar si mutila su cuerpo o va contra la misma vida humana. Tan es así que en cierta ocasión escuché a una mujer decir, que ella perdió su capacidad de amar tras someterse a un aborto inducido.
• La tercera tentación que sufrió Jesucristo fue dirigida a su ego, es decir el deseo que todo hombre tiene de ser “adorado”, alabado de los demás: unas veces por su poder y o traa por sus riquezas. Y cuando uno pone su confianza en el poder y en el dinero, deja de dar culto al verdadero Dios, que todo lo puede, para adorar y postrarse ante aquello que es caduco y que nos separa de Dios. Ya lo dice la misma escritura: porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón (Mateo 6, 21). Por tanto, el buscar el dominio sobre los demás y las riquezas como fin, es darse culto a uno mismo y por ende a Satanás que, a través de ellas, quiere llevarnos a nuestra propia destrucción separandonos de Dios.
• La última lección que recibimos de las tentaciones de Jesús, es la confirmación de que, rechazando la tentación, amando a Dios por encima de todo y de nosotros mismos; es decir sometiendo nuestra voluntad a la suya, Él mismo viene a completar, luego, nuestros vacíos y necesidades: <<Entonces el diablo se alejó de él, y unos ángeles se acercaron y le servían>>.

La mujer que no miraba al cielo.

firmamento

La mujer que no miraba al cielo, era una mujer que, poco a poco, fue perdiendo el sentido de trascendencia por la inmensidad del mundo en que habitaba. Ello, no obstante, apesar de que estuviese circundada -como lo estaba- de amaneceres con soles anaranjados que sembraban lenta, pero impertérritamente, de irisados colores a montes, cascadas, trigales y mares de rocíos suspendidos sobre valles legendarios. La mujer que no miraba al cielo tampoco escudriñaba, en la claridad de la noche, el baile alegre de estrellas fugaces, ni los caminos que trazaron otras compañeras en galácticas colmenas de nacars. La mujer que no miraba al cielo ya no recordaba los suaves algodonales de nubes, contemplados en su infancia, que mecían los vientos por encima de su cabeza coronada de guirnaldas; ni siquiera los corazones que dibujaban en lo alto, atravesadas de un rayo de sol. La mujer que no miraba el cielo, había olvidado las alineaciones que las aves, cual flecha puntiaguda, iban abriendo contra el viento.

La mujer que no miraba al cielo ya no se preguntaba de quien y de donde procedía, tanto esplendor, con tanto colorido y tanta vida, con los que un día fueron deleitados los sentidos de su alma y de su cuerpo. La mujer que no miraba al cielo, olvidó por mucho tiempo donde residía su fundamento. La mujer que no miraba al cielo, contemplaba al hombre y le pareció que le faltaba corazón y le faltaba entimiento. La mujer que no miraba al cielo empezó a extasiarse con su imagen y se olvidó de las entrañas que acogió el origen de su nacimiento.

La mujer dirigió su vista al ombligo y le pareció sol, nube, rocío, estrellas, ave, nácar, galaxia concepción y firmamento. En su contemplación, se quedó tan extasiada que engalanó su cuerpo de sedas, perfumes, tintes y un tatuaje en su ombligo que para ella comenzó a ser algo más que su centro; y lo fue mostrando a todo el mundo como la perla más preciada de su reducido universo.

La mujer se olvidó, por mucho tiempo, que no era el ombligo lo que le dio la vida, sino lo que había un poco más adentro (allí donde residía, por cierto, lo más valioso de su fundamento). María, mujer y niña, dijo sí y dio la vida al Señor del Universo; al Dios hecho hombre que aún puede a la mujer del ombligo -si ella lo abraza- reservarle un sitio junto a Él en el Cielo.

 

Los santos inocentes, Evangelio del día.

huida-a-egipto-por-matanza-herodes-770x480Después de la partida de los magos, el Angel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».
José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto.
Allí permaneció hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del Profeta: Desde Egipto llamé a mi hijo.
Al verse engañado por los magos, Herodes se enfureció y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años, de acuerdo con la fecha que los magos le habían indicado.
Así se cumplió lo que había sido anunciado por el profeta Jeremías:
En Ramá se oyó una voz, hubo lágrimas y gemidos: es Raquel, que llora a sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya no existen.

Leer el comentario del Evangelio por
Eusebio el Galicano (siglo V), monje, obispo
Sermón 219; PL 39, 2150

« ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?» (Mt 2,2)

El traidor Herodes, engañado por los magos, manda a sus esbirros a Belén y a todos sus alrededores para matar a los niños menores de dos años… Pero nada has obtenido bárbaro cruel y arrogante: puedes hacer mártires, pero no logras encontrar a Cristo. Ese malvado tirano creía que la venida del Señor nuestro Salvador era para echarle de su trono real. Pero no fue así. Cristo no vino a usurpar la gloria de otro, sino para hacernos don de la suya. No vino a apoderarse de un reinado terrenal, sino a concedernos el Reino de los cielos. No vino a quitar dignidades, sino a sufrir injurias y malos tratos. No vino a preparar su cabeza sagrada para una diadema de pedrerías, sino para una corona de espinas. No vino para sentarse gloriosamente encima de los cetros, sino para ser escarnecido y crucificado.

Por el nacimiento del Señor «Herodes se turbó y toda Jerusalén con él» (Mt 2,3). ¿Qué hay de extraño que la impiedad se turbe por el nacimiento de la bondad? He aquí que un hombre armado se asusta del que está acostado en un establo, un orgulloso rey tiembla ante el humilde, el que está revestido de púrpura teme al pequeño envuelto en pañales… Fingió querer adorar al que buscaba para hacerlo matar (Mt, 2,8). Pero la verdad no teme a las tramoyas de la mentira… La traición no puede encontrar a Cristo porque no es a través de la crueldad sino de la fe que se debe buscar a Dios que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

El Sentido Auténtico de la Navidad

Jesús viene, una vez más, esta navidad, para concienciarnos de que hay un camino, una salida a todas la crisis, también a la económica; que, en el fondo no es otra cosa que una crisis de valores. No nos engañemos: no porque cambien los gobiernos vamos a mejorar en nuestras relaciones personales y en un avance de la calidad de vida para todos, la historia del ser humano nos lo pone de manifiesto, una y otra vez, ya que en el fondo estamos limitados por la cultura, la genética y, especialmente, por el pecado que nos atrae, como un imán, hacia nuestro lado oscuro, es decir hacia la muerte. Ya lo dice la Palabra de Dios: «el fruto del pecado es la muerte».
El hombre está herido en su propia naturaleza, cada cual, experimenta en el día a día, que, está concernido, por un lado, por su mente egocéntrica -es decir, por la envidia, los celos, el afán de protagonismo, la vanidad, el miedo, etc- y por otro lado, siente la limitación y el peso de su propio cuerpo: la enfermedad, la pereza, la lujuria, la gula y el desánimo, entre otros. Éstos avatares han marcado la historia de la humanidad: si echamos la vista atrás, nos daremos cuenta que ningún gobierno ha resuelto, nunca, los problemas del hombre: incluso en los de mayor bienestar social, el hombre es un problema para él mismo, por lo que opta, en muchas ocasiones, por quitarse la vida suicidándose. Así lo muestran las estadísticas de los países más desarrollados. Jesús conocía, bien, nuestra condición y, por eso, en un momento, dado, llegó a decir: «los pobres siempre los tendréis entre vosotros». Jesús, conocía de nuestra condición porque los primeros que le rechazaron fueron sus propios paisanos, eran ciegos para reconocer que en una aldea como Nazaret, y de su propia sangre, pudiese nacer el Mesías, el salvador; sanador y reparador de almas y de cuerpos. También sabía, Jesús, que muchos llevados de sus pasiones no estaban dispuestos a ver y entender la Verdad. Como nos muestra la escrituras en Mateo 13, 13-15: Por eso les habló en parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. Y en ellos se cumple la profecía de Isaías que dice: «AL OÍR OIRÉIS, Y NO ENTENDERÉIS; Y VIENDO VERÉIS, Y NO PERCIBIRÉIS; PORQUE EL CORAZÓN DE ESTE PUEBLO SE HA VUELTO INSENSIBLE. Los hombres de hoy, como los de antaño, nos hemos vueltos insensibles para reconocer a Dios en los acontecimientos de nuestra vida y en la Palabra de Jesús con sus obras y su testimonio en los evangelios: Él, con solo doce hombres, hizo que su vida y muerte, apenas conocida para sus propios coetáneos, se extendiese por todos los continentes de la tierra. Nos hemos vuelto insensible para reconocer el cambio que Jesús obró en la vida de muchos hombres a partir del conocimiento de los evangelios, de manera especial, en todos los santos de la iglesia –hombres al fin y al cabo como los demás-. Insensibles para ver que, aún, hoy -en un mundo que se cree autosuficiente y que intenta suprimir todo vestigio de sus raíces cristianas- hay un gran número de personas que nadan a contracorriente llevando, por un lado, una vida conforme a los valores de la palabra de Dios y, por otro, dando testimonio de su fe, sin buscar, por ello, compensación económica o reconocimiento alguno; buena cuenta de ello la dan miles de personas volcadas en la evangelización y en la ayuda humanitaria: catequistas, misioneros, visitadores de enfermos y encarcelados, religiosos dedicados a los emigrantes y enfermos mentales, colaboradores de Cáritas, etc. Nos hacemos insensibles, igualmente, para ver, que cuando el hombre rebaja su nivel moral y ético (que no puede venir de otro que no sea del Dios revelado en Jesucristo, ya que no es lo mismo seguir a Dios que a otro ser humano expuesto a las mismas limitaciones físicas e intelectuales que el resto de sus congéneres; por tanto, sin ninguna fuerza moral para imponer sus criterios) cae, como está sucediendo, de un tiempo a esta parte, en todo tipo de depravaciones; ya sea en su vida privada o en el ámbito de lo público. Insensibles, así mismo, para ver que estamos inmersos en medio un mundo caótico en el que impera la ley del más fuerte; tal vez por qué creyó, a pie juntillas, en la teoria del Evoluciónismo: y si, como ésta preconiza, vence y sobre vive el más fuerte, tendremos que sobrevivir, entonces, por la ley del más violento. De ahí las guerras, los secuestros, las violaciones, el narcotráfico, la trata de personas, la esclavitud y el abuso de niños, el acoso laboral, la dictadura de la moda y el endiosamiento del cuerpo. Si todo lo anterior, no nos hacen que pensar, viendo no ven, y oyendo no…, ¿dónde acudiremos? Cojamos la Biblia, cuando el pueblo obedecía los mandatos de Dios y se ponía en sus manos como lo hizo el Rey Salomón, Dios se ponía de su parte, les otorgaba grandes periodos de paz y prosperidad. El Rey Salomón tuvo un sueño, en el que Dios le dijo: «Pídeme lo que quieras. Salomón contestó, dame, Yavé, un corazón grande y prudente para gobernar a Israel, y poder discernir entre lo malo y lo bueno, porque ¿cómo, si no, se puede gobernar un pueblo tan grande?». ¡Ay, si los gobernantes, actuales, en lugar de escucharse a sí mismos y a sus plauseros, escuchasen la palabra de Dios¡ ¡como cambiaría todo!
Jesús viene pobre y humilde esta navidad, como siempre, y el único reto que nos plantea es nacer de nuevo como niños confiados en su amor y entregados al cumplimiento de sus mandamientos. Él estará a nuestro lado para, si tenemos voluntad, ayudarnos en la tarea; no quiere imponerse a nadie, solo pide que le abramos el corazón libre de prejuicios para sanar nuestras miserias y otorgarnos el perdón y la paz que solo el puede otorgarnos por medio de su iglesia.

CANTEMOS AL SEÑOR UN CÁNTICO DE ALABANZA PORQUE EL SE HA APIADADO DE NOSOTROS, NOS HA VISITADO, NOS HA ABIERTO LAS PUERTAS DEL CIELO y nos ha comunicado que otro mundo es posible si permanecemos unidos a Él confiando en su Palabra. FELIZ NAVIDAD MUNDO.

Polvo y Ceniza soy

222Yo te ensalzo Padre por la obra de tu creación, por su variedad multiforme en su abanico de colores, aromas y formas; por el rumor del viento, el canto de las aves con sus vuelos acrobáticos, la anchura del universo inconmensurable y su sinfonía de equilibrios interplanetarios; por la naturaleza, germinadora, infatigable, de vida; por la algarabía e inocencia de los niños. Yo te alabo, por los regalos de cada día: el pan, los amigos, la salud. Por tantos hermanos entregados a tu causa, sin esperar otra recompensa, que no es poca, que Tú mismo. Alabado seas Padre por tu hijo Jesucristo que nos hizo a todos los hombres herederos de tu reino y tus promesas de vida: Él fue golpeado, azotado, traicionado, abandonado, acusado con mentiras y calumnias; para llevarnos a una vida nueva abundante de paz, salud y vida para los que en Él creemos. Si padre renuncio, por amor a tu hijo, a los ídolos de barros que antes adoré: al dinero, la lujuria, al hedonismo, la mentira, la cobardía. Sólo deseo tenerte a ti por el único y verdadero Dios que puede salvarme. Gracias por que cada instante de mi palpitar, Tú lo sostienes con tus manos poderosas; aún sabiendo que sólo soy polvo y ceniza. Abro la boca y me puedes hacer callar al instante, los ojos y cegarme como a Pablo, respirar y quedarme sin aliento. Todo, todo te pertenece, porque Tú lo creaste de la nada por amor. No hay minuto o segundo que no sea tuyo: Un secuestro y ya no estoy, un tsunami y desaparezco, un terremoto y quedo engullido, un atropello y herido mortal, un simple ruido atronador para hacerme desfallecer. TIENEN OJOS Y NO VEN, OÍDOS Y NO ESCUCHAN… PORQUE SU CORAZÓN SE HA VUELTO INSENSIBLE (Mateo 13, 14-16). Muchas veces te preguntas porqué te pasa esto y aquello, pero pocas veces te pones a confrontar tu vida, con las enseñanzas del evangelio, donde se encuentran todas las respuestas a tus porqués. Que pases buen dia hermano.

Sin confianza no hay paz aquí ni paraíso allá

embeleso-300x183Los niños son alegres, viven sin recelos, no se cierran sobre sí mismos porque creen que aún lo desconocen todo. De hay su gran capacidad para el asombro y para  interiorizar lo que se les dice. No hacen interpretaciones sobre el ser o actuar de los demás porque creen en la bondad del ser humano y por lo mismo no buscan el lado negativo de los otros. Viven el presente sin agitarse ante el porvenir, no se agobian por el paso de las horas y el tiempo; para ellos el estrés no existe porque viven intensamente el presente y su cabeza queda vacía de todo lo demás (aunque terminen cansados hasta la extenuación con sus juegos, ellos no se quejan porque no viven vueltos sobre si mismos); no se detienen en las meteduras de pata, porque perciben que su padre derrocha en ellos el mismo amor que el día anterior. No tienen miedo, su padre es el mejor, el mas fuerte, el mas sabio y los sacará de cualquier apuro. Piden y lloran por lo que desean, incansablemente, a su padre porque confían que él se lo dará todo. Se echan a dormir, con toda tranquilidad y confianza, en los brazos de su padre porque allí se sienten invulnerables; ellos están seguros de que el padre no los dejará caer antes que lleguen al suelo. Si el padre lo contraria, el niño lo olvida pronto, sabe que el padre tendrá sus motivos para hacerlo. Se arriesgan: corren delante del padre y se meten por cualquier recoveco porque conocen, de antemano, que el padre no les pierde de vista. Al final del día queda tranquilo, está confiado que su padre no le abandonará nunca. Así, hermano, actúa nuestro padre Del Cielo con nosotros, aunque nosotros, a diferencia del niño pequeño, hemos dejado sus brazos para entregarnos en manos de nuestra inteligencia, nuestro dinero, nuestra ciencia, nuestros placeres y nuestros engaños. No obstante, hemos de saber que este Padre, Inteligencia, Espíritu Celestial, supera a todos los padres: Él es Eterno y no solo parece perfecto sino que lo Es; ademas tanto apuesta por tí que a dado su vida a cambio de la tuya, esperando que regreses a sus brazos para devolverte la libertad (la que tu mal vendiste) con su Palabra. Todo gratuito, Él no lleva en cuenta tus deserciones y tus entuertos; Él sólo desea regalarte su paz aquí en la tierra y su Inmortalidad más allá de tu muerte física.

Mateo 18, 2-3: Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: «Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.